
CONSEJOS DE AHORRO
Fregadero
Instala un grifo de flujo reducido de agua. Controla la presión de los grifos para reducir el consumo. Reduce la temperatura de producción de agua caliente as 45º.
Campana extractora
Aunque es un gasto menor, en muchas ocasiones utilizamos la campana sin necesidad. Úsala sólo cuando seas necesario absorber humos e intenta ventilar la cocina de manera natural.
Cocina
Las cocina más eficiente es la de tipo vitrocerámica o de inducción. Utiliza la cocina lo imprescindible (es mejor usar el microondas cuando sea posible). Hierve sólo la cantidad de agua necesaria. No abras la puerta del horno cuando esté en uso y asegúrate que cierra bien y no pierde calor. Utiliza cacerolas con un tamaño adecuado a cada quemador.
Microondas
Se calcula que más de la mitad de los hogares españoles cuentan con este tipo de electrodoméstico. Utilizar el microondas es mejor que usar el horno o el grill. Puedes ahorra hasta un 60 ó 70% de energía, además de reducir el tiempo en la elaboración de los alimentos.
Frigorífico
No dejes abierta la puerta y compraba que cierra herméticamente. Descongélalo cuando se forme un capa de hielo superior a 5 mm. Ajusta la temperatura a unos 5º (-18º en el congelador). Ubícalo bien dejando espacio libre para que no esté pegado a paredes o techos. No introduzcas alimentos calientes. Comprueba que las gomas de las puertas están en buenas condiciones. No compres un frigorífico más grande de lo que realmente vas a necesitar. Cómpralo de clase A eficiente.
Cafetera
Los pequeños electrodomésticos también consumen. Utiliza cafeteras grandes y así podrás hacer más café cada vez que la uses. Cuando no utilices la cafetera, desenchúfala.
Lavavajillas
Enjuaga los platos con agua fría. Coloca los vasos y los platos en su interior en el lugar que indica el fabricante. Úsalo siempre a plena carga. Si no está lleno, utiliza los programas de media carga, enjuagado o ciclo corto. Cómpralo de clase A eficiente.
Iluminación
Coloca bombillas de bajo consumo y enciéndelas sólo cuando sea necesario. Estudia las necesidades de luz de la cocina y coloca lámparas sólo donde sea necesario. Utiliza colores claros para paredes y techos. Coloca un regulador de intensidad.
CASA SOSTENIBLE, CASA RESPONSABLE
1. Orientación
Saber dónde se construye una vivienda tiene mucha relación con sus capacidades medioambientales. Hay que estudiar la forma en que la luz y el calor del sol se van a mover alrededor de la vivienda y el impacto que sobre ella tendrá el enfriamiento producido por el viento. Por ejemplo, todas las ventanas que en vez de estar orientadas al sur miren al norte perderán calor.
2. Aislamiento exterior
Por la cubierta exterior de un edificio es por donde se pierde o gana más calor si no está bien aislada. Utilizar materiales aislantes es la mejor forma de evitar pérdidas de calor. Aunque la total pérdida de calor es imposible, se trata de evitar en la medida de lo posible fugas de aire caliente al exterior (con aire frío) que obligan al sistema de calefacción a emitir más calor para mantener la temperatura estable. Existen casa ligeras y densas térmicamente hablando, dependiendo de sus materiales de construcción.
3. Aislamiento interior
Sencillas mejoras en el aislamiento interior de la vivienda pueden ahorrar hasta un 30% en calefacción y aire acondicionado. Una capa de tres centímetros de corcho, fibra de vidrio o poliuterano en las paredes y techos del interior de la vivienda tienen la misma capacidad aislante que un muro de piedra de un metro de espesor.
4. Elementos envolventes
Es muy importante estudiar bien en una construcción nueva la ubicación de elementos envolventes para captar y conservar recursos energéticos como los huecos en fachada, los porches, los toldos de las ventanas o los voladizos, así como la ubicación de las habitaciones para facilitar la ventilación natural. El color de la fachada también puede ahorra energía.
5. Suelos radiantes
Son tubos de material plástico embutidos en el forjado del suelo de la vivienda por donde circula el agua caliente. Así, el suelo se convierte en un emisor de calor que reduce la necesidad de calentar el agua entre 35 y 45 grados en relación a los sistemas tradicionales de radiadores.
6. Contraventanas y doble cristal
Es conveniente que la contraventana aislante sea instalada por la parte interior de la ventana para evitar exponerla a los cambios exteriores de temperatura. Entre el 25% y el 30% de las pérdidas de calor se produce a través de las ventanas de la casa. Si instalamos doble acristalamiento se reduce esta pérdida hasta en un 50%. Si con ventanas convencionales necesitaríamos 10kW para mantener una temperatura interior de 20 grados (haciendo en el exterior cero grados) con el doble acristalamiento sólo sería necesario un consumo de 9,5kW.
7. Evitar corrientes
Para saber qué corrientes de aire condicionan nuestro hogar, no hay nada más sencillo que aprovechar un día de viento, cerrar puertas y ventanas y encender una vela y ver la oscilación de la llama para comprobar por dónde entra y sale el viento. Procura que los cajetines de las persianas no tengan rendijas, cierra el tiro de la chimenea cuando no esté en uso y tapa con silicona o masilla todo tipo de rendijas y filtraciones.
8. Energías solar
Mediante el empleo de equipamientos específicos una vivienda puede disponer de calefacción y agua caliente gracias al aprovechamiento de las energías solar. La energía solar térmica se utiliza para calentar el agua que circula por el interior de los colectores. Los paneles solares más utilizados son los llamados captadores planos. Pueden calentar el agua hasta una temperatura de 60 grados. Pueden suponer un ahorro entre el 70% y el 80% respecto a los sistemas convencionales de calentamiento de agua.
9. Energía solar fotovoltaica
La radiación lumínica produce en ciertos materiales un desplazamiento de electrones entre sus átomos que generan corriente eléctrica. Estos materiales agrupados en células son los que componen un panel fotovoltaico. La energía acumulada durante las horas de radiación solar se acumula en baterías para su posterior aprovechamiento.
10. Energía eólica
Se emplea fundamentalmente para producir electricidad. Aunque actualmente casi sólo se emplea para viviendas aisladas, lo cierto es que la tecnología eólica ha avanzado mucho en los últimos años y ya ofrece minigeneradores de baja potencia para viviendas de todo tipo.
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