
La Agencia de la Energía de Rivas pone en marcha el programa Rivas Solar, gracias al cual todos los ciudadanos podrán asesorarse e instalar placas solares en sus hogares. Con un solo interlocutor, sin burocracia y con las mejores condiciones, los ripenses ya pueden acercarse a la Agencia y apostar por las energías renovables.
El sol nos ofrece en un solo día 4.000 veces más de energía de la que necesitamos. Es calor y electricidad inagotable y al alcance de la mano. Aunque nos sorprenda, este dato es real, tan real como el incremento inesperado que la energía solar está viviendo en España durante los últimos años como consecuencia de los impactos del calentamiento global derivado de la quema de combustibles fósiles, del incremento en la demanda energética y del agotamiento del actual modelo energético.
La Agencia Local de la Energía de Rivas va a fomentar la energía solar en nuestra ciudad a través de su programa RIVAS SOLAR, gracias al cual todos los ciudadanos de Rivas podrán acceder en las mejores condiciones a la instalación de paneles en sus hogares. Los objetivos que se ha marcado la Agencia para los próximos años son alcanzar en Rivas una potencia eléctrica instalada de energía solar equivalente a 1 Mw, así como 2.000 metros cuadrados de paneles de energía solar térmica para agua caliente sanitaria. Pero este no es un compromiso sólo de la Agencia, porque serán los ciudadanos quienes hagan posible llegar a estas cifras.
Las ciudades no sólo consumen energía, sino que también la generan, porque producen energía física, cultural, intelectual y económica. La ciudad, como la máxima creación del hombre, es la mayor transformadora que hoy existe, el lugar donde se concitan los problemas y las soluciones, los hombres y la ciencia, la tecnología y el mercado.
Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y su consumo energético extiende su huella ecológica mucho más allá de sus límites geográficos. Las urbes de hoy se tragan ingentes cantidades de energía, agua y recursos para poder mantener un bienestar que en ocasiones es contradictorio con el desarrollo sostenible, aquel que consume hoy los recursos necesarios, pero sin hipotecar a las generaciones venideras.
Primero conocer
Ciudad, consumo energético y desarrollo sostenible. Si cruzamos estos tres elementos estaríamos en el nudo gordiano de la ecuación. Gestionar mejor la energía en las ciudades aumentando la eficiencia, reducir los consumos y apostar por las energías renovables serían, entonces, las claves para resolver esta ecuación.
Pero ¿cómo se implica una ciudad con las energías renovables? Para empezar, rompiendo mitos, aclarando prejuicios y, muy especialmente, acercando a los ciudadanos una información clara, precisa y útil de lo que son, ofrecen y significan las renovables, especialmente la solar. Alguien dijo que estamos en un país en el que si sólo habláramos de lo que realmente sabemos, viviríamos en absoluto silencio. Según varios estudios de opinión, la mayoría de ciudadanos conoce las energías renovables e incluso estaría dispuesta a cambiar sus hábitos energéticos. Sin embargo, son pocos los que se animan a utilizar las energías renovables, cada uno en la medida de sus posibilidades, adaptándolas a su forma de vida y entendiéndolas no sólo como una inversión rentable, sino también, y por encima de todo, como una aportación a la lucha contra el cambio climático, a la conciencia ciudadana colectiva en defensa del medio ambiente y a una nueva manera de ver y utilizar los recursos. Apostar por las energías renovables es una opción que nos convierte en coautores de un cambio del modelo energético necesario e inexorable, dado el agotamiento de los combustibles fósiles y el creciente problema del calentamiento global.
Es también un actitud de responsabilidad y compromiso con el Planeta y su supervivencia, además de una decisión inteligente que se ha de tomar desde el conocimiento y la información.
Acto de compromiso
Instalar paneles solares en nuestra casa o participar en algún tipo de cooperativa de producción de energía solar es un gesto que nos compromete y nos recoloca frente a nuestra responsabilidad medioambiental. Frente a los combustibles fósiles, las energías renovables no emiten CO2 a la atmósfera ni ningún otro gas de efecto invernadero, son inagotables, limpias y reducen la dependencia energética actual al producirse en los territorios donde serán consumidas.
Ya tenemos la tecnología, que en el caso de la energía solar está avanzando día a día, y los canales adecuados para acceder a las energías limpias. Tan sólo queda un paso adelante por parte de la ciudadanía que quiera convertir el lugar en el que habita en un espacio responsable y solidario con el medio ambiente. De hecho, el Gobierno español se ha marcado el objetivo de que en 2010, el 12% de toda la energía primaria consumida deberá provenir de las renovables (en el año 2007 supusieron el 7%).
Todo es poco cuando se trata de impulsar la energía solar. Aunque se publican ingentes cantidades de información sobre ella, la verdad es que son muchas dudas las que le surgen a un ciudadano que decide instalar un panel o entrar a formar parte de una cooperativa de producción solar fotovoltaica. A pesar de que la Ley obliga a todos los edificios de nueva construcción a instalar paneles para la producción de agua caliente sanitaria y de que el número de paneles solares fotovoltaicos y su potencia generada crece de manera constante, la energía solar sigue aportando una muy pequeña parte de la electricidad consumida en España. Hay que ir más allá porque el problema del calentamiento global es patente, pero aún así la mayoría de electricidad que consumos proviene de ciclos combinados con gas (24%), de la quema de carbón (25%) y de las centrales nucleares (20%). Se nos acaba el tiempo y, una vez más, el hombre ha de usar la anticipación como la mejor herramienta para garantizar su propia supervivencia.
¿Qué podemos hacer para revertir esta tendencia y provocar un cambio en nuestro modelo energético? Mucho, porque uno de los rasgos de la energía solar es la posibilidad de que participen en ella ciudadanos a título individual. En este sentido, es una energía democrática y participativa. Con este espíritu, uno de los programas más importantes de la Agencia Local de la Energía de Rivas, que ha nacido como uno de los hitos del proyecto Rivas Ecópilis, es RIVAS SOLAR, el primer paso para cambiar nuestros hábitos energéticos y para construir un nuevo modelo de ciudad y de ciudadanía.
Cualquier ciudadano de Rivas que esté interesado en informarse sobre las posibilidades de la energía solar, en instalar paneles o conocer las condiciones necesarias para hacerlo, podrá averiguarlo en la Agencia Local de la Energía (dirección) a partir de este mismo mes. Los ciudadanos interesados sólo tendrán que acudir a la Agencia y ésta se encargará de todos los trámites, facilitando el proceso en las mejores condiciones, ya sea para colocar los paneles en una casa individual, una comunidad de vecinos, una empresa, una nave industrial, etc.
Para aquellos que quieran colocar en su casa paneles, los técnicos de la Agencia atenderán cada caso individualmente realizando como primer paso una memoria básica de viabilidad, un presupuesto, un estudio económico de rentabilidad y, finalmente, una propuesta de financiación, cuyas condiciones serán las mejores al estar gestionada por la propia Agencia de la Energía. Además, instalar paneles conllevará importantes exenciones fiscales en los impuestos municipales.
Si el ciudadano acepta el presupuesto y se decide finalmente a instalar los paneles, la Agencia tramitará todos los aspectos técnicos y administrativos necesarios como el punto de conexión de la compañía, el régimen especial, la licencia de obra, el alta en IAE y el contrato con la compañía eléctrica. Finalmente, los técnicos de la Agencia también se harán cargo de la instalación del sistema (módulos e inversor), del sistema de medida y de la conexión a la red eléctrica.
DECÁLOGO DE LA ENERGÍA SOLAR
Cinco preguntas claves sobre la energía solar fotovoltaica
1.- ¿Qué es?
La energía solar fotovoltaica consiste en la conversión directa de la luz solar en electricidad mediante un dispositivo denominado célula solar. Es un fenómeno físico conocido como efecto fotovoltaico, cuyas ventajas más importantes son: la elevada calidad energética, su pequeño o nulo impacto medioambiental y el hecho de que es inagotable.
2.- ¿Cómo funciona?
Las radiación solar es captada en los paneles fotovoltaicos generando energía eléctrica en forma de corriente continua. En las instalaciones que conectan el sistema a la red, concretamente en un inversor, se convierte esta electricidad de corriente continua en corriente alterna.
3.- ¿Es menos contaminante?
Si. Cada kWh generado con energía solar fotovoltaica evita la emisión a la atmósfera de aproximadamente 1 kilo de CO2 (si la comparamos con energía eléctrica a partir del carbón) o 400 gramos de CO2 (en el caso de compararla con electricidad producida a partir de gas natural).
4- ¿Podemos reducir desde casa las emisiones?
Por supuesto. Una vivienda unifamiliar con una potencia de energía fotovoltaica con una potencia de 5 kWp evita anualmente 1,9 toneladas de CO2 al año. Si participamos en unaa planta solar, por ejemplo de 1.200 kWp, podremos evitar 818 toneladas de CO2 al año.
5.- ¿Es caro instalar paneles?
No, si tenemos en cuenta que mejoramos la eficiencia energética, ahorramos electricidad y amortizamos en unos pocos años la inversión. Además ¿se le puede poner precio a colaborar a luchar contra el cambio climático?
Cinco preguntas claves sobre la energía solar térmica
1.- ¿Qué es?
Es la captación y aplicación de la radiación solar para producir agua caliente, normalmente agua caliente sanitaria (ACS) consumida en el propio edificio o vivienda donde se instalan los paneles. Es un sistema con un casi nulo impacto medioambiental que funciona con energía solar, un bien inagotable.
2.- ¿Cómo funciona?
La energía térmica (el calor) procedente del sol llega a los captadores (paneles) calentando un fluido que circula por su interior (agua con anticongelante). Esta energía en forma de agua caliente llega a través de un intercambiador hasta otro circuito donde se acumula agua para su posterior utilización como agua caliente sanitaria.
3.- ¿Merece la pena instalarla?
Desde luego. Sólo utilizando una parte de sus posibilidades se podría cubrir el 70% del agua caliente de todos hogares españoles. Además, según la Ley….. es obligatoria la instalación de paneles solares térmicos en todas las construcciones nuevas.
4.- ¿Tiene otras alternativas?
Sí. Además de agua caliente sanitaria, gracias a la energía solar térmica se puede obtener calefacción con suelo radiante, climatización de piscinas, refrigeración y agua caliente para procesos industriales.
5.- ¿Reduce emisiones?
Es una energía limpia. Una vivienda unifamiliar que tenga instalados dos metros cuadrados de paneles puede evitar cada año la emisión de 1,5 toneladas de CO2 (gracias a la sustitución de la electricidad). Un edificio de grandes dimeniones, por ejemplo un hotel, con 580 metros cuadrados de paneles puede evitar al año 128 toneladas de CO2.