Huella ambiental

Huella ambientalCuando se vive en las ciudades es fácil olvidar que la naturaleza funciona en circuitos interconectados. Cuando bebemos, comemos, nos movemos o respiramos, estamos relacionándonos con el entorno, intercambiando energía y materia.

Tendemos a ver nuestra sociedad como algo ajeno a la naturaleza. Por ello, cuando la actividad económica provoca daños al entorno natural se le llama de forma eufemística “externalidad negativa”. Las necesidades del actual modelo económico demandan del entorno natural más de lo permisible, alcanzando altos niveles de sobreexplotación de los recursos. Cuando esto sucede, hay quien piensa que la pérdida de valor ambiental es un costo necesario para el crecimiento económico. Del mismo modo, a veces no se ve o no se llega a comprender la relación que hay entre economía y ecología en su derivación más dañina para la salud: la contaminación ambiental del aire.

La huella ecológica es una herramienta para la toma de conciencia que puede ayudar a desarrollar una comprensión común del problema, trasladando la idea de sustentabilidad a planificaciones estratégicas ciudadanas. De hecho, la huella ecológica, la capacidad de carga y el déficit ecológico son indicadores biofísicos que ya están siendo utilizados por numerosas ciudades, áreas-región y países para definir sus estrategias y políticas medioambientales. La huella ecológica vincula el compromiso de cada ciudadano con la eficiencia tecnológica y la responsabilidad ambiental. Así, el “idioma de la sostenibilidad”, a veces complejo para muchos, se traduce en datos, variables e instrumentos concretos que el ciudadano puede conocer y reconocer abriendo un debate común y proponiendo soluciones, especialmente en las comunidades locales.

La huella ecológica es un indicador ambiental de carácter integrador del impacto que ejerce una cierta comunidad humana, país, región o ciudad sobre su entorno. Se define como el área de terreno necesario para producir los recursos consumidos y para asimilar los residuos generados por una población determinada con un modo de vida específico, donde quiera que se encuentre esa área.