
Gracias al Plan Rivas Solar, los vecinos de Rivas pueden colocar placas solares en sus viviendas sin tener que invertir ni un solo euro, gracias a un acuerdo entre el Ayuntamiento y una entidad financiera. El pago del coste de las placas se autofinancia durante los 10 primeros años con la venta de la electricidad generada que se vende a la red general de distribución eléctrica. Pasado estos 10 primeros años, el ciudadano recibe el importe de la electricidad generada.
Además, todos los vecinos que coloquen placas solares en sus viviendas (construidas con antelación a la entrada en vigor de la normativa de 2004 sobre energía solar) se podrán beneficiar de importante reducciones en los impuestos municipales (IBI) durante los próximos cinco años. Las reducciones en el IBI son del 50% por la instalación de placas solares fotovoltaicas y del 40% en el caso de instalar placas solares térmicas para la generación de ACS.
Energía Solar para ahorro de combustibles en viviendas unifamiliares
Generación de agua caliente sanitaria (ACS)
Cuatro metros cuadrados de superficie de paneles solares pueden generar hasta el 80% del agua caliente sanitaria (ACS) que se consume en una vivienda habitada por hasta seis personas. Además, se evitará el vertido a la atmósfera de algo más de una tonelada de CO2 cada año. El montaje de un sistema solar se puede instalar en tres días. Para poder instalar un sistema de este tipo, es necesario disponer de un espacio próximo a la caldera de 1,5 metros cuadrados para el montaje del depósito solar. En la cubierta debe haber un espacio de unos 4 metros cuadrados, libre de sombras y orientado al sur, aunque se pueden admitir desviaciones de hasta 30 grados al este o al oeste.
Climatización de piscinas de temporada
La piscina de temporada puede ganar entre cinco y 10 grados, así como ampliar la temporada de baño unos dos meses mediante la instalación de colectores solares de polipropileno de bajo coste. Para el montaje de los paneles solares es necesario un espacio al sol, libre de sombras, similar al 60% de la superficie de la piscina. También se puede mantener durante el día la temperatura de piscinas cubiertas con la instalación del 20% de la superficie de la piscina en colectores.
Generación de ACS, apoyo a calefacción y climatización de piscina
Cuando el sistema de calefacción es mediante suelo radiante (o cualquier otro de baja temperatura, nunca con radiadores) y además hay una piscina, cabe la posibilidad de instalar un sistema solar térmico global que contribuya a la producción de ACS al 100%, con un ahorro de hasta el 45% en el sistema de calefacción y una mejora en las condiciones de baño en la piscina elevando la temperatura de baño entre 5 y 10 grados entre los meses de mayo y septiembre. Además de ahorrar energía, este sistema evita la emisión a la atmósfera más de cuatro toneladas de CO2 cada año por cada 100 metros cuadrados de vivienda a calefactar.
Por cada 100 metros cuadrados de vivienda puede instalar en unas dos semanas. Para poder instalar este sistema, es preciso disponer de un espacio de 20 metros cuadrados por cada 100 metros cuadrados de vivienda a calefactar, libre de sombras y orientado al sur. Se admite una desorientación de 30 grados al este o al oeste. Además es preciso tener disponible para la acumulación solar un mínimo de 3 metros cuadrados próximos a la caldera.
Sistema fotovoltaico de conexión a la red eléctrica
Si la vivienda no puede aprovechar la energía que le brinda el sol, por incumplir alguna de las condiciones anteriores (no tener piscina o calefacción de baja temperatura), pero dispone de un amplio tejado o espacio perfectamente orientado al sur, con una desviación máxima de 15 grados al este o al oeste, puede convertirse en productor de energía obteniendo importantes beneficios garantizados por la venta de esta energía a la red eléctrica durante más de 25 años.
Cada 88 metros cuadrados de paneles orientados al sur y libres de sombras generan algo más de 6.100 euros/año. Estas instalaciones, por su rentabilidad a medio y largo plazo, incluso se están ejecutando a gran escala en campos que tienen posibilidad de engancharse a la red eléctrica, denominándose este tipo de instalaciones huertos solares.
El dióxido de carbono se produce por el uso de combustibles fósiles como son el carbón, el gas y el petróleo. El CO2 se produce con la combustión del carbón para producir energía, del gasóleo y el gas para generar electricidad y calefacción y de la combustión de gasolina y gasóleo en todos los vehículos a motor de este tipo.